conciencia

Reflexionando sobre la conciencia

Para comenzar con este tema, me gustaría primeramente escribir la definición de conciencia según la Real Academia de la Lengua Española.

Conciencia:

  1. f. Conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios.
  2. f. Sentido moral o ético propios de una persona. (Son gentes sin conciencia).
  3. f. Conocimiento espontáneo y más o menos vago de una realidad. (No tenía conciencia de haber ofendido a nadie).
  4. f. Conocimiento claro y reflexivo de la realidad. (Aquí hay poca conciencia ecológica).
  5. f. consciencia (‖ capacidad de reconocer la realidad circundante). (Por fin recobró la conciencia).
  6. f. Fil. Actividad mental del propio sujeto que permite sentirse presente en el mundo y en la realidad.

Traigo a colación estas definiciones para mostrarles la amplitud de este concepto. De acuerdo con estas definiciones, tenemos mucho por donde cortar.

Se puede inferir que este es un concepto relativo, ya que lo que para unos es un bien para otros puede ser un mal y viceversa. Aunque considero que lo más importante es tener conciencia de nuestros actos, y las consecuencias que estos pueden traer a nuestra vida.

Debemos tener presente la tercera ley de Newton que dice “A cada acción siempre se opone una reacción igual, pero de sentido contrario”; para estar conscientes de cada uno de nuestros actos generaran consecuencias, por lo que depende de la intención de los mismos, la respuesta o reacción que recibamos.

Cuando realizamos un acto en el que nuestra intención es hacer el bien y nos basamos en el amor, aunque la otra persona sienta dolor o no le guste, nosotros recibiremos el equivalente y más de esa intención que hemos puesto en nuestro acto.

Este aspecto lo considero muy importante porque independientemente de si somos conscientes o no de lo que estamos haciendo, la ley se aplica porque es universal. Por esa razón considero que tenemos que prestar mucha atención a nuestras intenciones y actuar siempre desde el amor y no desde el miedo.

Ahora viene una pregunta ¿Cómo sabemos si actuamos desde al amor o del miedo?, pues la respuesta es muy sencilla, cuando actuamos y nos sentimos alegres, contentos, esperanzados, bien, en armonía, estamos actuando desde el amor, pero si sentimos rabia, ira, enojo o queremos demostrar que somos los mejores, etc, estamos actuando desde el miedo.

Actuar desde el miedo significa, que no estamos seguros de nosotros mismos, significa que no nos atrevemos a hacer algo por el que dirán, significa falta de confianza y esperanza, significa además que no vemos la perspectiva de las cosas, que le tememos al futuro y podemos citar muchos más significados, pero ahora creo que está un poco más claro.

Considero que la conclusión que podemos sacar de todo esto es que debemos tener mucho cuidado cuando actuamos porque somos nosotros quienes creamos todo lo que nos sucede, aunque actuemos con conciencia o sin ella.

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Un abrazo,

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